martes, febrero 19, 2008

A PAPA



¡QUE GUAPO!
Querido papá:
Hoy hace dieciséis años, que te fuiste para siempre. Un viaje sin retorno, el más largo, sin duda. Me acuerdo de aquel día como si fuera ayer, recuerdo cada detalle: a mi madre, a mis hermanos, a tus hermanas, el clima, la gente, el bullicio, la angustia, la pena, esa falta de aire.
A veces me cuesta perdonarte que te fueras así, con todo tan liado. Me cuesta perdonarte que me dejaras con semejante jaleo, que no he sido capaz de desliar en dieciséis años, me cuesta sobre todo perdonarte que desde allí no me tires un cable. Siempre creí que me protegías, hasta que me di cuenta de que estaba absolutamente sola, y entonces nos supe que hacer,
De todas formas, espero que tú estes bien. Deseo que haya algo al otro lado, que permita que un día nos veamos y podamos hablar de todo. Tantas veces te hablo, pensando que me oyes. Antes iba a verte, sola me sentaba en el marmol blanco y hablaba contigo, salía convencida no de que me oías, sino de que me escuchabas. Últimamente siento que te fuiste para siempre, o quizás te olvidaste. Si te crees que aquí esta todo controlado, olvidalo. Si puedes échame un cable, si no lo haces tú, nadie lo hará.
Te quiero papá, y te recordaré hasta que este contigo.

No hay comentarios.: