jueves, febrero 28, 2008

HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA

ME DESEO EL DOBLE DE SUERTE QUE NECESITO, POR SI DESPERDICIO ALGUNA,

lunes, febrero 25, 2008

ALGUNOS HOMBRES BUENOS


































































CASI NADA

VOTARÉ

Votaré a pesar de los políticos, de sus baños de masas y de su demagogia. A pesar de no proponer soluciones, si no parches compra votos. A pesar de luchar más por el desprestigio del oponente, que por su propio prestigio. A pesar de ser repulsivos, pesados, incongruentes y un tanto babosos. Votaré más por lo que no pienso, que por lo que pienso, más por tradición que por creencias, más por inercia que por fe.
Votaré y me retorceré de hiper responsabilidad. Pero si los míos no ganan, tendré derecho a criticar durante cuatro largos años, y si ganan, me callaré durante otros tantos.
Votaré, a no que me salga un plan estupendo. ¿Alguien me propone algo?, no. Pues votaré.

OTROS


COMO DECÍA MI PADRE: "OTROS VENDRÁN QUE BUENO ME HARÁN"

domingo, febrero 24, 2008

ADIOS!!!!


NUEVOS VICIOS


Vamos a verte en pelotón, cuando nos aburrimos. Mis amigas y yo, mi hija y yo, mis sobrinas y yo, mi cuñada y yo,.. Y divagamos, de pronto cambiaríamos nuestras casas de cabo a rabo, cambiaríamos el mundo. Y somos expertas donde las haya en tus atajos, en tus rincones, en tus ofertas. No importa que no podamos cambiar la casa, nos conformamos con que alguna de las que vamos cambie algo, aunque sea el gel del cuarto de baño. Una dice que se deja en ti el sueldo, ella no es la única. Los que tenemos más responsabilidades digamos que nos dejamos lo que podría ser un excedente salarial, pero que en realidad es un agujero en la VISA de grandes proporciones.
Y bueno, terminas siendo de la familia, con tu asignación mensual y todo, dejándonos las casas monísimas y ordenadísimas. Y el cuerpo baldado de agujetas de cargar y montar. La nueva generación de cuarentonas hemos cambiado las salas de bingo y el poker duro de nuestras antecesoras, por las compras locas en Ikea y el bricolaje.
Lo reconozco, estoy enganchada. ya pueden ir inventando una terapia, se muy bien que no soy la única.., y ahora que estoy dejando el tabaco, que tiemble mi destornillador eléctrico.

martes, febrero 19, 2008

A PAPA



¡QUE GUAPO!
Querido papá:
Hoy hace dieciséis años, que te fuiste para siempre. Un viaje sin retorno, el más largo, sin duda. Me acuerdo de aquel día como si fuera ayer, recuerdo cada detalle: a mi madre, a mis hermanos, a tus hermanas, el clima, la gente, el bullicio, la angustia, la pena, esa falta de aire.
A veces me cuesta perdonarte que te fueras así, con todo tan liado. Me cuesta perdonarte que me dejaras con semejante jaleo, que no he sido capaz de desliar en dieciséis años, me cuesta sobre todo perdonarte que desde allí no me tires un cable. Siempre creí que me protegías, hasta que me di cuenta de que estaba absolutamente sola, y entonces nos supe que hacer,
De todas formas, espero que tú estes bien. Deseo que haya algo al otro lado, que permita que un día nos veamos y podamos hablar de todo. Tantas veces te hablo, pensando que me oyes. Antes iba a verte, sola me sentaba en el marmol blanco y hablaba contigo, salía convencida no de que me oías, sino de que me escuchabas. Últimamente siento que te fuiste para siempre, o quizás te olvidaste. Si te crees que aquí esta todo controlado, olvidalo. Si puedes échame un cable, si no lo haces tú, nadie lo hará.
Te quiero papá, y te recordaré hasta que este contigo.

DEJAR DE FUMAR



Dejar de fumar es posible, aún cuando llevas treinta años haciéndolo. Aún cuando asocias cigarrillo a todo, a lo bueno, a lo malo. Te dan un disgusto, y enciendes un cigarrillo, algo que celebrar, primero el cigarrillo. Con él me he levantado, con él me he acostado. En él me he gastado una fortuna, me ha perfumado, me ha mareado, me ha dominado. He salido de casa a horas intespectivas a buscarle, nunca le he sido infiel, hasta ahora. Treinta años, creo que la única relación solida de mi vida. Si en algún momento no habia dinero para algo, que no fuera para él. Teniéndole a él, la sensación era de tenerlo todo o al menos tener lo que tenia que tener.
Me acompaño en mis juergas nocturnas, en mis noches de trabajo o estudio. En mis pinitos literarios o artísticos. Me ha acompañado en la cocina, palnchando, en el baño, después de la ducha, en mis viajes. Me ha acompañado a lo largo de prácticamente toda mi existencia.
Ahora te digo: adiós compañero del alma, te dejo, antes de que lo hagas tú. Te has llevado mis posibles ahorros, algún que otro lujo, mis angustias, mi voz, algún que otro trozo de pulmón. Me has camuflado sabores, olores, percepciones. me has quemado pantalones, tapicerías, abrigos. Me has hecho sentir culpable, salirme de locales, comer a la intemperie en invierno, buscarte deseperadamente, sonreír al enemigo. Me has manejado a tu antojo, durante trienta largos años.
Compañero mío, me he ido con los chicles de nicotina, con los chicles de fresa acída, con los caramelos respi. Y si soy franca, algunos días he vuelto a tí por una vez y hasta mañana lo puedo hacer (fecha limite), la despedida no podía ser tan fría después de tantos años, de toda una vida. ¿Y sabes?, cuando vuelvo a tí, siento que ya no te necesito, ya no me gustas tanto. Me gusta el momento de prender, pero después te detesto, no me sabes bien. No te hecho de menos tanto como pensaba. puedo vivir sin ti perfectamente. ¿Y si nunca te quise?, que paradoja.
Adiós compañero, y ya que te vas no vuelvas. puedes llevarte tus cosas; la peste, las colillas en la macetas, los ceniceros sucios, los monos, todo, todo lo tuyo, adiós.
Definitivamente este es un año de cambios sustanciales. ¡Ojala! todos sean tan fáciles como el que más difícil parecía.

viernes, febrero 08, 2008

DORA MAAR











DORA MAAR DE PICASSO. (Y LA MIA)

jueves, febrero 07, 2008

EL MUNDO

EL MUNDO

     Estoy disfrutando de verdad con este libro, premio planeta 2007. Sobre todo porque hace recordar los sueños de la infancia. Es alucinante como describe el tipo, las percepciones, que de todo se tienen en la niñez. Como se engrandecen las cosas y se cambia la realidad, hasta hacerla realmente apetecible, terrorífica, o transforma lo más simple en una gran aventura.

     Mis recuerdos, me hacen engrandecer pequeños sucesos, y después ni los comento, pues termino sin saber muy bien si mi imaginación los deformo. Si veo, esta claro, cosas que entonces creía a pies juntillas, y ahora se, simplemente que no son posibles. Y me recuerdo en la cama, dándole vueltas a todo lo que mi imaginación paria, a cosas cotidianas que engrandecía  Y no quiero quiero ni hablar de mi interpretación, entonces de la Biblia o las vidas de los santos.

     Recuerdo a una borracha mayor, creo que se llamaba Dora, decía que había sido cocinera de Franco, dormía en la Plaza Mayor o en un banco de la Plaza del Cabo. Llevaba un abrigo marrón, zarrapastroso, como de cheviot  recuerdo que los botones eran muy grandes, enormes. Ella siempre llevaba una botella en la mano, de vino, vacía, creo. Hacia sus necesidades en medio de cualquier calle, por ejemplo en la calle Mayor. Simplemente abría las piernas y por allí veías caer cualquier cosa, Los niños nos metíamos con ella, le tirábamos piedras o la despertábamos. Ella a veces nos tiraba la botella, pero nunca nos daba.

     Ahora pienso ¿Se llamaba Dora?, ¿el abrigo era marrón?, ¿y los botones?, ¿nos quería dar con la botella, o solo quería que la dejáramos en paz?, ¿o tal vez la iba la marcha y quería agitarnos?, que se yo. En fin, la mitad existía  seguro. Pero no sé si la otra mitad de aquella vieja cutre, la pario o la engrandeció mi imaginación. Y así me pasa con muchos recuerdos, cosas que no olvido, pero que no sé si recuerdo como eran. Y la verdad no me importa, porque son lindos recuerdos así, aunque cada vez pierdan más peso.

     Leyendo este libro, he recordado, cantidad de sucesos engrandecidos por los ojos de la infancia, que después cuando tiene problemas tangibles  pierden todo su interés, es una pena. Me encanta como este hombre logra retener en su memoria  y traspasar al papel con todo lujo de detalles, los sentimientos de amores platónicos en la pre adolescencia  y como le acompañan durante toda su vida. ¿Como podrá plasmarlo como un niño de esa edad?, es increíble  No me da sino envidia (y no por el premio), alguien, aunque se invente la mitad, que pueda seguir viendo con los ojos de un niño, después de los cuarenta. Que te haga recordar de esa forma el punto de vista que tenías a esa edad.
Miro a mi hija, y pienso, es verdad, en esa cabecita, todo es enorme. ¡Pobrecita!. Es una pena perder ese mundo, para aterrizar en este, tan practico y duro.¿ Por eso habrá tantos locos qué se niegan a perder el mundo?.