martes, febrero 19, 2008

DEJAR DE FUMAR



Dejar de fumar es posible, aún cuando llevas treinta años haciéndolo. Aún cuando asocias cigarrillo a todo, a lo bueno, a lo malo. Te dan un disgusto, y enciendes un cigarrillo, algo que celebrar, primero el cigarrillo. Con él me he levantado, con él me he acostado. En él me he gastado una fortuna, me ha perfumado, me ha mareado, me ha dominado. He salido de casa a horas intespectivas a buscarle, nunca le he sido infiel, hasta ahora. Treinta años, creo que la única relación solida de mi vida. Si en algún momento no habia dinero para algo, que no fuera para él. Teniéndole a él, la sensación era de tenerlo todo o al menos tener lo que tenia que tener.
Me acompaño en mis juergas nocturnas, en mis noches de trabajo o estudio. En mis pinitos literarios o artísticos. Me ha acompañado en la cocina, palnchando, en el baño, después de la ducha, en mis viajes. Me ha acompañado a lo largo de prácticamente toda mi existencia.
Ahora te digo: adiós compañero del alma, te dejo, antes de que lo hagas tú. Te has llevado mis posibles ahorros, algún que otro lujo, mis angustias, mi voz, algún que otro trozo de pulmón. Me has camuflado sabores, olores, percepciones. me has quemado pantalones, tapicerías, abrigos. Me has hecho sentir culpable, salirme de locales, comer a la intemperie en invierno, buscarte deseperadamente, sonreír al enemigo. Me has manejado a tu antojo, durante trienta largos años.
Compañero mío, me he ido con los chicles de nicotina, con los chicles de fresa acída, con los caramelos respi. Y si soy franca, algunos días he vuelto a tí por una vez y hasta mañana lo puedo hacer (fecha limite), la despedida no podía ser tan fría después de tantos años, de toda una vida. ¿Y sabes?, cuando vuelvo a tí, siento que ya no te necesito, ya no me gustas tanto. Me gusta el momento de prender, pero después te detesto, no me sabes bien. No te hecho de menos tanto como pensaba. puedo vivir sin ti perfectamente. ¿Y si nunca te quise?, que paradoja.
Adiós compañero, y ya que te vas no vuelvas. puedes llevarte tus cosas; la peste, las colillas en la macetas, los ceniceros sucios, los monos, todo, todo lo tuyo, adiós.
Definitivamente este es un año de cambios sustanciales. ¡Ojala! todos sean tan fáciles como el que más difícil parecía.

No hay comentarios.: