Volver a verte, que extraña sensación. Deseo que esa extrañeza se apodere aún más de mí, que desde que me diste la expectativa de un nuevo encuentro. Han pasado los años, no he olvidado los buenos momentos, los malos momentos, los regulares, no he olvidado nada. Nada se puede olvidar de quien inundo tu vida como nadie, ni antes, ni después. Que importa el tiempo. Para mi nada ha cambiado. El tiempo no existe. Solo lo que quedo en el camino, alguna experiencia para intentar borrar lo imborrable, es como pintar una pared húmeda, siempre vuelve a salir la humedad. Siempre apareces tú, de nuevo en mi pensamiento, siempre estas, aunque nunca estés, siempre. Y ahora, ¿Que pasará?, ¿Nos veremos de verdad?, ¿Qué sentiré?, ¿Nos favorecerá el paso del tiempo o por el contrario secara la humedad? ¿Por qué me eres tan ajeno en publico y tan mío en mí? Y ¿ Por qué a mi edad mi estomago se encoge al oír tu voz?. Hay cosas que no se rompen con nada, no existe vacuna para esto y funciona la telepatía. Te espero, aún con el convencimiento de que nunca vendrás, aunque vengas... |
miércoles, julio 12, 2006
ÉL
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