jueves, junio 15, 2006

SIN MENTIR

Sin mentir, no decir todas las verdades. No hay cosa que necesite más cuidado que la verdad, pues es sangrarse el corazón. Tan necesario es saberla decir como saberla callar. Con una sola mentira se pierde toda reputación de rectitud. Al engañado se tine por falto de juicio y al engañador por falso, que es peor. No se pueden decir todas las verdades: unas porque me afectan a mí y otras a los demás.
NO SER MUY CEREMONIOSO, pues hasta en un rey la afectación se hizo célebre por su peculiaridad. El puntilloso es molesto. Hay naciones enteras adornadas de esta delicadeza. El treje de la necedad llava estas puntillas (idólatras de su honra). Muestran que ella tiene poco fundamento pues temen que todo la pueda ofender. Es bueno mirar por el respeto, pero es mejor no ser tenido por un experto en cumplimientos. También es verdad que un hombre no ceremonioso necesita unos méritos excelentes. la cortesía no se debe ni manifestar ni despreciar. El que se preocupa por nimiedades no demuestra ser grande.
VENDER COSAS A PRECIO DE CORTESÍA: Así se crean deudas de gratitud. Lo que pide el interesado nunca llegará a los que da el generoso agradecido. la cortesía no da, crea deuda, y la generosidad es la mayor deuda. Para el hombre de bien no hay nada tan valioso como lo que se le da. Es como venderlo dos veces y a dos precios: el intrínsico y el de la generosidad. pero para el ruin el lenguaje de la generosidad es ininteligible porque no conoce la buena educación.
(Del Arte de la Prudencia de Baltasar Gracian)

No hay comentarios.: